Está situado a 1.355 m. de altitud, en la vertiente del Gállego, en una especie de cuenco, formado por las laderas que convergen en el barranco de Oliván. Fue vendido al Patrimonio Forestal del Estado a finales de la década de los cincuenta (firma de escrituras públicas el 20-XII-1956).
El pueblo estaba estructurado en dos barrios paralelos, que todavía puede apreciarse en los pocos edificios que, parcialmente, quedan en pie. Llegó a tener 11 casas, más la vivienda del maestro y sumó un máximo de 58 habitantes en 1.857, reducidos a 47 en el censo de 1.950, poco antes de iniciarse su despoblamiento, consumado en 1961. Sus nombres eran: Ambrosio, Bayona, Bergua, o Botero, Escartino, Franco, Juan, Juan Antonio, Pardo, o Rufo y Usieto. Siendo los apellidos más repetidos: Azón, Casaus, Escartín, López, Miranda, Oliván, Pardo, Ramón, Sampietro, Sesé y Usieto.
Los campos estaban escalonados en las laderas, sostenidos por grandes abancalamientos para evitar la erosión de sus tierras. Las partidas o términos del monte se llaman: os Artales, as Articas, Arratiecho, as Bacalizas, o Basón, Campillón, Canalizas, as Capezualas, Carramuevo, o Castillón, o Caxicar, a Closa, a Coroneta, a Costera, as Costeras, as Cuandras, o Cuello, Cundiacha, o Esbarradero, Escambos, o Escarrón, Escuchás, Espallás, o Fabar, a Faja Tuasa, o Felecar, o Fenar, o Fetical, Fondanellas, Fondaneta, Forquiecho, as Fuevas, Lardazas, a Lereta, a Lunquera, a Marocha, Miralas, Navayuelo, o Paco, Patrals d’Argualas, Patro Piegüeso, os Patros, as Peñas, Piazuelo, Pilopín, a Pinosa, as Planas, Plan d’a Mata, a Planiacha, os Plans, Pundachunda, Rimalo, as Saladeras d’o Cubilar, as Saleras, S. Miguel, Sta. Cruz, Santa Fimia, Sarratiecho, Sarrato d’o Cuello, o Sarrato Leramaza, Sarratoniás, Sartiquiachas, o Solano, a Selva, a Tosquera y o Tozalón d’a Berruca.
El paso del tiempo ha reducido casi todos sus edificios a escombros. De la iglesia, dedicada a san Juan Evangelista, románica en sus orígenes, con sucesivas reformas, permanecen en pie los muros de la nave, un pequeño tramo abovedado y parte de la torre, con la techumbre derruida. Hacia el E., a escasa distancia del lugar, estaba la ermita de san Miguel, conservada en la toponimia como “redondo de san Miguel”. En el Castillón, divisoria de aguas al Gállego y al Ara, se aprecian los restos de un emplazamiento medieval defensivo. Debajo del pueblo, junto al barranco, se conserva en buen estado el pequeño molino, en el que podemos ver todos los elementos que lo componen, restaurado por Amigos de Serrablo. En el dintel de su puerta está grabada la fecha de 1.763.
Este pueblo se hizo famoso, gracias a que Julio Llamazares situó aquí el tema central de “La lluvia amarilla”, la conocida novela en la que cuenta la vida del último habitante del pueblo.
Las fiestas mayores se celebraban el 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar. Además, el 21 de abril festejaban “El día de las Reliquias” (a fiesta d’as Reliquias).
Accesos: por pista forestal, en mal estado, que parte de Oliván. Y por senderos señalizados por Prames (PR), al igual que todos los pueblos de Sobrepuerto.
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